
Longines revive una de sus joyas más emblemáticas con el lanzamiento del Ultra-Chron Classic, un homenaje contemporáneo a la histórica colección que revolucionó la relojería en 1967.
Con casi seis décadas de historia, este modelo encarna el espíritu pionero de la marca en la alta frecuencia, un terreno en el que Longines siempre ha sido referente.
Una herencia que late con fuerza
El nuevo Ultra-Chron Classic recupera el carácter audaz del original, reinterpretándolo con la precisión y los materiales del siglo XXI. Inspirado en el modelo de 1967 – y en su icónica versión Diver de 1968, el primer reloj de buceo de alta frecuencia -, este lanzamiento 2025 refuerza la conexión entre tradición e innovación.
Las versiones modernas de 2022 y 2025 son testimonio de cómo los valores clásicos del diseño suizo, combinados con los avances en ingeniería y materiales, logran un reloj capaz de honrar su legado y superar las exigencias actuales en rendimiento y durabilidad.
Alta frecuencia: el sello técnico de Longines
En la historia de la relojería, el Ultra-Chron original marcó un punto de inflexión. Longines ya había desarrollado en 1959 su primer movimiento de alta frecuencia – el calibre 360 -, concebido para los cronómetros de observatorio y diseñado con el objetivo de alcanzar la máxima precisión en competición.
No obstante, fue en 1967 cuando la firma dio un paso decisivo, al adaptar por primera vez esta tecnología a la producción en serie y crear un reloj de pulsera de precisión excepcional. A partir de ese momento, la casa del reloj de arena alado consolidó su dominio en los movimientos de alta oscilación (5 Hz o 36.000 alternancias por hora), un terreno en el que ya se había destacado desde 1910, cuando desarrolló un cronómetro capaz de medir décimas de segundo, marcando así un nuevo estándar en la historia de la relojería.
Un icono reinterpretado para 2025
El Ultra-Chron Classic 2025 conserva los códigos estéticos de su antecesor: una esfera plateada con efecto rayos de sol, índices y agujas aplicados en tono metálico, y la característica ventana de fecha trapezoidal a las tres en punto, que mantiene la tipografía vintage original.
Su caja, disponible en 37 mm o 40 mm, presenta una elegancia discreta con menos de 11 mm de grosor. La versión de 37 mm respeta las proporciones del modelo de 1967, reafirmando su autenticidad histórica. Además, ofrece una resistencia al agua de 5 bar, suficiente para el uso diario sin renunciar a la sofisticación.


El corazón del reloj: calibre L836.6
Bajo su diseño refinado late el calibre automático L836.6, un movimiento exclusivo de Longines que combina precisión y robustez. Funciona a 5 Hz (36.000 alternancias/hora) e incorpora una espiral de silicio, lo que mejora su resistencia al magnetismo – diez veces superior a la norma ISO 764 – y su estabilidad frente a golpes o cambios de posición.
Su reserva de marcha de 52 horas y su rendimiento constante consolidan la reputación de Longines como especialista en cronometraje deportivo profesional.
Certificación de precisión sin concesiones
A diferencia de la mayoría de cronómetros, cuya certificación se limita al movimiento, el Ultra-Chron Classic ha superado las pruebas del Observatoire Chronométrique de Genève, otorgadas por la fundación TIMELAB. Durante quince días, el reloj completo se somete a exigentes ensayos en distintas posiciones y temperaturas (8 °C, 23 °C y 38 °C), garantizando un rendimiento que supera los estándares internacionales de la norma ISO 3159.
Este nivel de exigencia refleja la vocación de Longines por la precisión extrema, una herencia forjada en décadas de cronometraje oficial en disciplinas como el esquí alpino o la hípica.








Diseño atemporal y confort moderno
La atención al detalle se extiende a la pulsera, que reinterpreta el motivo acanalado del modelo de 1967. El contraste entre superficies cepilladas y pulidas aporta dinamismo visual, mientras que el cierre desplegable doble con microajuste garantiza un ajuste seguro y cómodo.
También está disponible una versión con correa de cuero negro y hebilla Heritage de acero inoxidable, perfecta para quienes buscan un toque más clásico.








Conclusión: cuando la tradición marca el ritmo del futuro
El Longines Ultra-Chron Classic no solo rinde tributo a un icono de la relojería suiza, sino que demuestra que la verdadera innovación nace del respeto a la excelencia.
En su perfecta fusión de tradición, precisión y estilo, Longines confirma que la alta frecuencia sigue siendo sinónimo de elegancia, rendimiento y autenticidad.
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