Gérald Genta y el Nautilus de Patek Philippe

Gérald Genta y el Nautilus de Patek Philippe

Cada 18 de agosto, el mundo de la relojería tiene un motivo para recordar a Gérald Genta. El diseñador suizo falleció en esta fecha en 2011, dejando tras de sí una extraordinaria influencia en la forma de entender y diseñar el reloj moderno.

Este 18 de agosto, su figura cobra además un significado especial. En 2026 se cumplen 50 años del nacimiento del Nautilus de Patek Philippe, una de sus creaciones más reconocidas y un reloj que cambió los códigos de la relojería deportiva de lujo.

En 1976, Patek Philippe presentó una pieza que se alejaba de muchas de las convenciones de la época. Era deportiva, estaba realizada en acero, tenía unas dimensiones generosas y su diseño resultaba inmediatamente reconocible. Había nacido el Nautilus de Patek Philippe, obra de Gérald Genta.

Medio siglo después, recordar a Genta es también volver al origen de una colección que ha escrito su propia historia dentro de Patek Philippe.

Gérald Genta, un nombre fundamental en el diseño relojero

Nacido en Ginebra en 1931, Gérald Genta desarrolló una forma de entender el reloj en la que el diseño de la caja, el brazalete y la esfera debía formar un conjunto coherente. Su trabajo dejó una profunda huella en la relojería suiza y su nombre está ligado a creaciones realizadas para algunas de las manufacturas más importantes.

Entre ellas ocupa un lugar destacado el Nautilus de Patek Philippe.

A comienzos de la década de 1970, el sector relojero atravesaba un periodo de transformación. La crisis del cuarzo avanzaba mientras el gusto tradicional seguía asociado, en gran medida, a relojes de oro de dimensiones contenidas. En este contexto, Gérald Genta imaginó un reloj deportivo de lujo realizado en acero.

La idea resultaba especialmente atrevida para una manufactura como Patek Philippe.

El nacimiento del Nautilus de Patek Philippe

El diseño que finalmente daría lugar al Nautilus comenzó a tomar forma durante los primeros años de la década de 1970. Según el relato del propio Gérald Genta, una de las primeras ideas surgió durante la feria de Basilea, cuando realizó un boceto inspirado en el universo náutico.

El proyecto terminaría llegando a Patek Philippe y, en 1976, la manufactura presentó el primer Nautilus: la referencia 3700/1A.

Su apariencia era completamente diferente a la de los relojes clásicos de Patek Philippe. La caja no era redonda ni rectangular. El bisel de ocho lados con ángulos suavizados evocaba la forma de un ojo de buey de un barco, mientras que los laterales de la caja reforzaban esa inspiración marítima.

El brazalete estaba perfectamente integrado en el conjunto y combinaba superficies pulidas y satinadas. La esfera, por su parte, incorporaba el relieve horizontal que continúa siendo una de las señas de identidad del Nautilus.

Patek Philippe Nautilus 3700/1A

Referencia 3700/1A: el comienzo de la historia

El primer Patek Philippe Nautilus llegó al mercado con una caja de acero de aproximadamente 42 mm, un tamaño considerable para los estándares de 1976. Esta circunstancia contribuyó a que pronto fuese conocido entre los aficionados como “Jumbo”.

También ofrecía una resistencia al agua de 120 metros, reforzando el concepto de reloj deportivo que Patek Philippe quería desarrollar.

Sin embargo, su aceptación no fue inmediata. Presentar un reloj de acero de gran tamaño y elevado precio suponía romper con muchas de las ideas asociadas entonces a la relojería de prestigio.

Precisamente esa combinación terminaría siendo una de las claves de su personalidad.

El Nautilus demostraba que un reloj deportivo podía compartir los mismos niveles de atención al detalle, acabados y exigencia relojera que tradicionalmente se reservaban a piezas de carácter más clásico.

De 1976 a una colección completa

El éxito del concepto permitió que Patek Philippe desarrollara progresivamente la familia Nautilus.

En 1980 apareció una versión femenina y, un año después, llegaron nuevos tamaños. Con el paso de las décadas se incorporaron diferentes metales, configuraciones de esfera y complicaciones.

Un momento especialmente importante llegó en 2006, coincidiendo con el 30 aniversario del Nautilus. Patek Philippe renovó la colección y presentó una nueva generación que incluía la referencia 5711/1A, heredera directa del concepto del Nautilus original.

La colección continuó creciendo con calendarios, fases lunares, cronógrafos y otras complicaciones, demostrando que el lenguaje diseñado por Gérald Genta podía evolucionar sin perder su identidad.

Un diseño reconocible cincuenta años después

Una de las claves para comprender la importancia del Nautilus de Patek Philippe Nes observar cuánto de aquel reloj de 1976 permanece presente medio siglo después.

El bisel octogonal de ángulos redondeados, la inspiración en los ojos de buey de los barcos, la integración entre caja y brazalete, la alternancia de acabados pulidos y satinados y el relieve horizontal de la esfera siguen definiendo la colección.

Gérald Genta consiguió crear una silueta que podía reconocerse incluso sin necesidad de ver el nombre de la manufactura en la esfera.

Esa continuidad explica buena parte de la relevancia que mantiene el Nautilus dentro de la historia de Patek Philippe.

Patek Philippe celebra los 50 años del Nautilus

En 2026, Patek Philippe conmemora oficialmente el 50 aniversario del Nautilus con cuatro creaciones especiales que reinterpretan algunos de los códigos históricos de la colección.

Las referencias 5610/1P-001 y 5810/1G-001 recuperan el concepto del Nautilus con brazalete integrado en platino y oro blanco, respectivamente. Ambas están equipadas con el calibre automático ultraplano 240 y se producen en ediciones limitadas de 2.000 piezas.

La referencia 5810G-001 ofrece otra interpretación del aniversario. Presenta una caja ultrafina de oro blanco de 41 mm, esfera azul con relieve horizontal y correa de material compuesto con motivo textil. Su producción está limitada a 1.000 piezas.

5810G-001

Patek Philippe completa la celebración con la referencia 958G-001, una sorprendente reinterpretación del diseño Nautilus en forma de reloj de sobremesa de oro blanco, equipado con un movimiento de cuerda manual y una reserva de marcha de ocho días.

958G-001

Gérald Genta y el legado del Nautilus

Cincuenta años después de la presentación de la referencia 3700/1A, resulta difícil separar la historia del Nautilus de Patek Philippe de la figura de Gérald Genta.

Su diseño ayudó a cambiar la percepción del reloj deportivo dentro de la alta relojería. Lo que en 1976 suponía una propuesta arriesgada se convirtió con el paso de las décadas en una de las líneas fundamentales de Patek Philippe.

Pero quizá su mayor logro se encuentre en algo mucho más sencillo: la capacidad de seguir siendo reconocible.

Desde el Nautilus 3700/1A de 1976 hasta las piezas creadas por Patek Philippe para celebrar su 50 aniversario en 2026, existe un lenguaje común que ha sobrevivido a cinco décadas de evolución relojera.

Una historia que comenzó con Gérald Genta, una inspiración procedente del mundo náutico y una idea poco convencional para su tiempo. Cincuenta años después, aquella idea continúa escribiendo la historia de Patek Philippe.

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